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jueves, marzo 04, 2021

¡Menos mal que estaba Solveig Nordström!

A finales del mes de enero de 2021 fallecía en Benidorm Solveig Nordström, una arqueóloga sueca que con su determinación y celo profesional consiguió paralizar un irreparable acto vandálico, que la euforia constructora de los años 60 iba a perpetrar, arrasando las ruinas ibero-romanas de Lucentum, la ciudad antecesora de la actual Alicante.

Con la curiosidad de conocer más detalles sobre la personalidad de Sol, (como gustaba que la llamaran), empecé a buscar en la Red datos e información adicionales, sin que en ningún caso pudiera confirmar la fecha, no ya exacta, sino del año, en que tuvo lugar la acción de la arqueóloga.

Termas de Popilio. Ruinas de Lucentum. Alicante
Foto Gom, 2021

Sin duda, la desinformación que acompañaba a todo hecho o actuación, que menoscabara o pusiera en entredicho a las autoridades de la época, impidió que la prensa española informara sobre el suceso. 

Cierto es que, en la valiente y decidida acción de Solveig intervinieron otras personas y factores, que en plena dictadura no se atrevieron a estar en primera línea y que, conocedores de la atrocidad que se iba a consumar, prestaron ayuda a la arqueóloga y pusieron en aviso a corresponsales de prensa extranjera. Entre estas personas destaca especialmente, el abogado Jaime Pomares i Bernat.

Es sorprendente comprobar el tacto y el cuidado con que había que informar en la época, y las filigranas  que los periodistas tenían que utilizar para exponer algo tan obvio, como era la salvaguarda de unos restos arqueológicos de tanta importancia para Alicante. 

El 23 de abril de 1960, el diario Información publica un artículo firmado por el periodista José Vidal Masanet, en su sección "Sobre la marcha" en el que hace una reseña de la arqueóloga, al tiempo que da cuenta de la ayuda prestada por la misma, a D. José Lafuente Vidal en la reorganización del Museo Arqueológico Provincial, museo que visitan conjuntamente. En el artículo, Solveig expresa su preocupación por la supervivencia de las ruinas de Lucentum, pero bien se cuida el periodista de incluir la frase, "como cosa propia". Transcribo esta parte del artículo:

[...] Nordström nos habla de lo mucho que se ha podido sacar a la luz gracias a las excavaciones habidas en el Tosal de Manises, pero siente en su fuero interno, como cosa propia, que aquél paraje tan denso de historia del Alicante antiguo vaya desapareciendo, pues los terrenos están vendiéndose por parcelas y sobre los mismos van construyéndose chalets, sin que mano alguna pueda detener esa anulación de valores que se hallan todavía sin descubrir.

-¡Si yo pudiera hacer algo! exclama.

Solveig hace una pausa. Luego resignadamente remata su pensamiento:

-Claro; es cuestión de dinero. Y los arqueólogos - sonríe de forma contagiosa-, somos pobres...

Interviene don José Lafuente sobre el particular:

-Y, lamentablemente sólo una octava parte del Tosal de Manises ha sido excavado.
[...]

En la semana siguiente, y en la misma sección, el periodista se hace eco de unas cartas del lector recibidas, sobre el asunto de la preservación de las ruinas, y en las que, como algo anecdótico, ninguno de los remitentes se identifican como alicantinos, por lo que me pregunto ¿a qué cacique local se le tenía temor de molestar? ¿y a qué intereses protegía?

Siguiendo con lo de la fecha incierta de la acción de la arqueóloga, está claro que en abril de 1960 no se había producido aún, y supuse que la hemeroteca de la prensa sueca podría aportar datos e  indagando en los medios suecos y gracias al traductor de Google, encontré tres noticias sobre Lucentum, que aunque no me permitían entrar en el cuerpo del texto, sí dejaban entender que se referían a las ruinas alicantinas, ya que incluso en una de ellas se mencionaba a Solveig Nordström, (periódicos Dagens Nyheter de 09/07/1960 y 27/08/1960; Expressen de 12/09/1961).  

Captura de la noticia en relación a Lucentum, publicada en
 el diario Dagens Nyheter de Estocolmo en julio de 1960

Dado que los restos arqueológicos del Tossal de Manises, donde se ubica Lucentum, fueron declarados monumento histórico-artístico por decreto, en septiembre de 1961, y las primeras noticias de la prensa sueca, son del verano de 1960, me aventuro a sugerir como fecha más factible para la acción de Sol, el segundo trimestre de 1960, y más concretamente, el mes de mayo. (Si alguien tiene acceso "in situ" a la lectura de los periódicos en la Biblioteca Nacional de Suecia, podría aportar información complementaria). 

Y, ¿en qué consistió la acción de la arqueóloga sueca? 

A partir de la mitad de los años 50 y todos los años 60 del siglo XX, y como consecuencia del auge turístico, se produjo en España un enorme aumento en la construcción de edificios en las zonas turísticas, y Alicante no podía ser menos, cometiéndose en esa época e incluso en los primeros años de los 70, los mayores desmanes urbanísticos que hoy padecemos.

Uno de esos desatinos, fue el intento de construir en pleno recinto de la ciudad romana de Lucentum, un conjunto hotelero, para lo cual era preciso hacer importantes trabajos de movimiento de tierras y con ellos arrasar lo que quedaba de las ruinas, (algo tendrían que ver los técnicos de la época, que ya habían aprobado otros edificios construidos en la zona de influencia arqueológica).
Ruinas de Lucentum acompañadas de bloques de viviendas
Foto Gom, 2021
Por suerte,  por esas fechas estaba en Alicante una sueca pertinaz y diligente, quien viendo que pese a sus reiteradas conversaciones y porfías con los posibles autores de la arbitrariedad, sus ruegos no surtían efecto, no encontró medio más efectivo que tumbarse en el suelo, delante de la excavadora que iba a efectuar el saqueo.  La presencia de algún medio extranjero, posiblemente sueco, y el lógico escándalo subsiguiente, ayudaron a que los trabajos se parasen. ¡Menos mal!, dicen el entrevistador y  la entrevistada, en la conversación que la Asociación Cultural Alicante Vivo hizo a la arqueóloga en noviembre de 2007, y ¡menos mal que estaba Solveig Nordström!, digo yo también.

Copió literalmente la relación del suceso, tal como lo contó Sol a los miembros de la A.C. Alicante Vivo, en la entrevista que le hicieron el 16 de diciembre de 2009.  

[...]Lo recuerdo como si fuera ayer. Estaba sentada en una piedra a la entrada del yacimiento del Tossal de Manises cuando escuché el sonido inconfundible de las excavadoras y buldozers. Era obvio que venían a destruir la maravillosa Lucentum para edificar viviendas. La primera de ella era conducida por un chico muy guapo. Cuando le pregunté que querían me respondió : "tenemos orden de quitar esta basura". Me quedé horrorizada. "No vais a hacer nada", le respondí yo. Discutimos acaloradamente y, al darme cuenta que iba a entrar dijera lo que dijese yo, me tiré al suelo delante de la excavadora. El chico se asustó y paró la máquina. Luego comenzó a llegar mucha gente: políticos, periodistas españoles... Pero mi gran amigo y abogado Jaime Pomares Bernat decidió avisar a las embajadas y a la prensa extranjera, que por entonces eran más independientes. Gracias a eso, pronto se declaró Monumento Histórico y nunca más lo tocaron.[...]

Termino con un apunte, aunque el asunto da para mucho más.

No hay que pensar que los alicantinos no hicieran nada por preservar las ruinas del Tossal de Manises,  no son tan desarraigados. Ya a finales del siglo XVIII y sobre todo a partir de los años 20 varios personajes ilustres habían intentado que el conjunto monumental tuviera protección oficial, pero aunque la fruta debía estar madura en 1960, fue una sueca obstinada y decidida la que consiguió que se diera el impulso final para su protección en 1961.

¡Gracias Sol!           


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Fuentes:

Prensa
Diario Información
Las Provincias
Dagens Nyheter
Expressen

Libros
Historias y arqueólogos en Alicante. Historiografía Arqueológica de los siglos XIX y XX. 
Pablo Roser Limiñana. Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert. 2015 Alicante

Webs







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