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sábado, noviembre 18, 2023

Cronología de la Historia: 1809-2. El año de la confusión (cap. 16)

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Mayo

Día 2. La Junta Central de Sevilla, publica un Real Decreto, por el que se confiscan los bienes de personalidades afectas a los franceses.

Día 6. El ejército francés sitia por tercera vez a Gerona, con gran cantidad de tropas, recursos y armamento. El general Verdier, que había sustituido al general Reille, será el responsable de sus ejércitos durante el sitio, y constantemente pedirá refuerzos al mariscal Saint-Cyr, acantonado en Vich, que finalmente acudirá con más tropas. Por parte de los defensores, las fuerzas que guarnecían Gerona, ascendían a unos escasos 5.700 hombres, al mando del gobernador Mariano Alvarez de Castro. Entre la población, de unas 14.000 personas, fueron organizadas ocho compañías de civiles y una de mujeres.

En todo el mes de mayo, los sitiadores consiguieron pocos avances. Reforzados con más hombres, procedentes de Vich, hasta alcanzar los 18.000, el 12 de junio, el mariscal Saint-Cyr intimó la rendición de la ciudad, sin conseguirlo. Ante la negativa, en la noche del 13 y 14 de junio, los franceses bombardearon intensamente, causando enormes daños, y desalojando a los gerundenses de las torres de San LuisSan Narciso y San Daniel.
Plano del tercer sitio de Gerona
((Clicar para agrandar)
Fuente; Cataluña. Historia de la Guerra de la Independencia en el antiguo Principado
Tras la toma de San Feliú de Guíxols, los efectivos napoleónicos, subieron a cerca de 30.000 soldados. Entre los días 3 y 4 de julio, ocurrió uno de los hechos más sangrientos para los atacantes. Decididos a apoderarse de la fortaleza de Montjuic, la bombardearon con piezas de grueso calibre, e intentaron asaltarla hasta cuatro veces, sin poder ocupar el recinto, sufriendo grandes bajas de soldados y oficiales.

Para evitar más pérdidas humanas, los franceses intensificaron el cerco a Gerona, impidiendo los envíos de víveres, al tiempo que continuaban los bombardeos y montaban nuevas baterías. Por su parte, miembros de los somatenes y miqueletes, incomodaban a los sitiadores con escaramuzas y batidas nocturnas.

Llega agosto y el general Verdier, acomete de nuevo el alto de Montjuic, consiguiendo doblegar la resistencia de los defensores, quienes reducidos en número y faltos de refuerzos, el 12 de agosto deciden abandonar el fuerte. Antes de desalojar el recinto, el coronel Guillermo Nash, que mandaba la fortaleza, ordenó destruir municiones y armamento pesado.
Asalto a Gerona y respuesta heroica de los españoles
Ilustración de H.F.E. Philippoteaux (1815-1884)
Retoques: recorte lámina, color digitalizado
Fuente: A. Thiers, Histoire de l'Empire 
Después de tomar Montjuic, todo hacía suponer que la ciudad caería pronto, pero sucedió todo lo contrario. El 31 de agosto, el general Blake consigue reunir varios regimientos, y plantea un plan para enviar suministros a los sitiados. Para conseguirlo, destinará una parte de las tropas, divididas en varios frentes, atacando varias posiciones francesas para dispersarlas, y alejarlas de algunos puntos del cerco, mientras partidas de paisanos y somatenes, al mando de Rovira y Clarós, concentrarán la atención francesa en la ribera izquierda del río Ter. Estas acciones permitieron la entrada en Gerona de un convoy de aprovisionamiento, con cerca de 1.000 mulas, escoltado por cerca de 4.000 infantes y unos 500 jinetes, al mando del general García Conde. El día 3 de septiembre, las reatas de acémilas, y unos 1.000 militares del convoy, consiguen salir de la ciudad rumbo a San Feliú, quedando el resto de tropas como refuerzo de la guarnición. 

Tras el lance del convoy de aprovisionamiento, los franceses arreciaron los combates y bombardeos, destrozando los baluartes de Santa Lucía, San Cristobal y Alemanes, y enviaron un parlamentario para exigir la rendición, que fue recibido a tiros por los defensores.
El gran día de Gerona
Cuadro de César Alvarez Dumont (1866-1945)

Fuente:©Museo Nacional del Prado (en depósito externo)

El 19 de septiembre se produce el mayor asalto francés, con cuatro columnas y unos 8.000 atacantes, que intentarán entrar, aprovechando las brechas abiertas por los bombardeos. Las acometidas enemigas fueron rechazadas, una tras otra, costándoles más de 2.000 bajas, también costó la vida a unos 400 defensores. Escarmentado Saint-Cyr, volvió al punto de partida reforzando la incomunicación de la población.
El gran día de Girona
Cuadro de Ramón Martí Alsina (1826-1894)
Recrea el episodio más trágico del sitio de la ciudad, el 19 de septiembre
Fuente: Generalitat de Catalunya

A finales de septiembre, Blake intentó repetir la maniobra para introducir abastecimientos en la ciudad, pero en esta ocasión únicamente pudieron entrar unas pocas caballerías, siendo capturadas el resto por los franceses. A partir de esta fechas, y a falta de víveres, los sitiados vieron agravarse su situación, con hambrunas y enfermedades, que los diezmaron. Otros intentos para aprovisionar la ciudad fracasaron, y Blake, con sus menguadas tropas hubo de retirarse a Manresa

Celda del castillo de San Fernando
 en Figueras, donde murió  Alvarez
 de Castro en circunstancias
estrañas
Fuente: Gom 2023
El mes de noviembre aceleró la decadencia y decrepitud de los defensores, aumentando las muertes por enfermedad, (en este mes fallecieron más de 1.300 personas enfermas). El gobernador Alvarez de Castro, mantenía su cerrada posición de no rendir la plaza, y expulsaba a los emisarios que le enviaban los atacantes.

Renovados ataques y bombardeos en diciembre, terminaron por socavar la resistencia de los escasos 1.100 defensores que quedaban, lo que unido al hecho de caer gravemente enfermo Alvarez de Castro, impulsó a la Junta de la ciudad, enviar al brigadier Blas de Fournas, el 10 de diciembre, a negociar la capitulación con el general francés, quien concedió una rendición honrosa*
*La guarnición saldrá con los honores de la guerra, y entrará en Francia como prisionera de guerra. Todos los habitantes serán respetados. La religión católica continuará siendo observada y será protegida. Mañana 11 de diciembre la guarnición saldrá de la plaza y desfilará por la puerta de Arenys. Fecho en Gerona, a las siete de la noche, a 10 de diciembre de 1809.          

Rendición de Gerona
Grabado de M. Weber. Cuadro de Laureano Barrau (1854-1957)
Retoques: recorte lámina, colores reforzados, aumento brillo
Fuente: Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico 

Día 11. En Barcelona fracasa el levantamiento contra las tropas de ocupación. El movimiento se había preparado en el mayor de los secretos. A las 12 de la noche, se daría una señal desde el castillo de Montjuich, para que los involucrados en la sublevación pasasen a la acción, abriesen las puertas de la ciudad a somatenes, miqueletes y cuantos quisieran unirse a la rebelión, hicieran prisioneros al general Duhesme, mandos y oficiales, pasasen a cuchillo a los soldados que se opusiesen, y armasen a prisioneros y hospitalizados.
Los cinco principales condenados a muerte por el fracasado complot de la Ascensión,
 reciben el viático en la Ciudadela

Grabado de Miguel Gamborino (1760-1828). Dibujo de Buenaventura Planella(1772-1844)
Retoques: Recorte lámina, refuerzo grises
Fuente: Historia crítica de la Guerra de la Independencia en Cataluña 
Extrañaba que los franceses no se dieran cuenta, de la actvidad frenética, que los conspiradores habían desarrollado en días anteriores. Pero algo si debían conocer, ya que al llegar la hora convenida, no se oyó la señal, ni en las horas siguientes. La ansiada rebelión de Barcelona, conocida como el complot de la Ascensión, había fracasado. Al día siguiente la policía francesa practicó las primeras detenciones, que continuaron en los días siguientes. El 2 de junio se celebró un proceso militar, con 23 encausados. Cinco de ellos fueron condenados a la pena de muerte, y el resto a penas de prisión, aunque nueve de ellos, fueron puestos en libertad al día siguiente*.
* Los condenados a la pena de muerte fueron: Joaquín Massana, funcionario de Hacienda; Salvador Aulet, comerciante; Joaquín Pou, sacerdote; Juan Gallifa, fraile teatino y el subteniente, José Navarro. Los dos clérigos fueron ejecutados en garrote vil, y el resto ahorcados. La ejecuciones se hicieron el 3 de junio, a primeras horas de la tarde, en la explanada de la Ciudadela.
Ejecución de los clérigos Joaquín Pou (muerto sobre el tablado) y Juan Galiffa (subiendo)
Grabado de Francisco Jordan (1765-1832). Dibujo de Buenaventura Planella(1772-1844)
Retoques: Recorte lámina, color digital apagado
Fuente: Historia crítica de la Guerra de la Independencia en Cataluña 

 Día 12. El mariscal Soult es desalojado de Oporto por los ingleses, y su ejército emprende una retirada vergonzante hacia Galicia, debiendo renunciar a la artillería y pertrechos pesados para avanzar más rápido. En su huida, los franceses serán hostigados por los paisanos portugueses, que asesinarán a cuantos soldados enemigos encuentren dispersos o rezagados.

Puente de barcas sobre el Duero, construido por los ingleses, tras la retirada francesa
de Oporto 

Grabado por Matthew Dubourg (1786-1838) Dibujo de Henri Smith
Fuente: British Museum

Día 14. Los franceses que guarnecían Monzón (Huesca), abandonan las población, acosados y perseguidos por sus habitantes, retirándose a Barbastro. Este hecho originó una serie de acciones de los invasores en las riberas del río Cinca, produciéndose varios enfrentamientos desfavorables para las tropas napoleónicas.

Acción de Alcántara (Cáceres). Tropas portuguesas mandadas por el coronel inglés William Mayne, se enfrentan a los franceses, tratando de impedir su paso por el célebre puente romano, que daba acceso a Portugal. Tras horas de bombardeos y cargas de fusilería, las tropas defensoras deben retirarse, ante la abrumadora superioridad de las fuerzas imperiales. Para cortar el paso de los franceses, el coronel Mayne mandó hacer estallar los explosivos colocados a ambos lados del puente, afectando la explosión solo parcialmente.   
Puente de Alcántara con el arco destruido en los combates
Dibujo de Federico Ruiz (1857-1868)
Retoque: Color digitalizado apagado
Fuente: El Museo Universal 18570430
Día 19. Los franceses ocupan y saquean Oviedo. El marqués de la RomanaPedro Caro Sureda, había sido designado en noviembre de 1808, capitán general de CastillaLeónGalicia y Asturias. Reagrupó y reorganizó las fuerzas a su mando, alentando la formación de partidas de paisanos, y emprendió algunas acciones de combate, con mayor o menor fortuna, pero ninguna que pudiera representar un golpe trascendental para el enemigo. En Asturias, desalojó a la Junta provincial, que no era de su agrado, y nombró otra corporación a su medida. Con estas intromisiones en la vida civil, el general había descuidado sus obligaciones militares, y generado episodios de discordia entre los asturianos que aprovecharon los franceses para invadir Asturias desde Galicia, Valladolid y Santander. Las tropas napoleónicas, al mando del mariscal Ney, entraron en Oviedo el 19 de mayo, y la sometieron a saqueo durante tres días.          

Día 21. Enfrentamientos entre guerrilleros y franceses en el valle del Roncal (Navarra).

Día 22, la Junta Central hace pública la convocatoria de Cortes generales, para 1810.

Día 23. Tropas españolas al mando del general Martín de la Carrera, derrotan a  un destacamento francés de unos 3.000 soldados, a las órdenes del general Maucune, en las proximidades de Santiago. En la ciudad, hallarán 41 arrobas de plata, (465 kg.), procedentes del saqueo francés de los templos, además de numerosas armas y uniformes. 
Batalla de Alcañiz
Retoques: coloreado de tropas
Fuente: Gutemberg.org
Batalla de Alcañiz. Tras la muerte del general Reding, fue nombrado para sustituirle, el general Joaquín Blake Joyes, quien asumió interinamente el mando del ejército de la derecha, (la Junta Central, había clasificado las fuerzas españolas, como ejércitos de la izquierda, centro y derecha). Las tropas de Blake, habían desalojado de Alcañiz, días antes, a los franceses. Desde Zaragoza, el mariscal Suchet, que había reemplazado al mariscal Junot, acudió a socorrer a sus tropas, y el día 23 se planteó otra batalla entre españoles y franceses que, aunque transcurrió con altibajos en uno y otro frente, finalmente, y después de siete horas de lucha, se decantó en favor de los españoles, que ocasionaron numerosas bajas a los imperiales, y pusieron en riesgo la seguridad de la capital aragonesa. 
      
Junio
Día 1. Acción de Aljucén (Badajoz). 
Monumento a los héroes del
 Puente Sampayo

Inaugurado en Pontevedra el 27/08/1911
Obra de Julio Glez. Pola (1865-1929)
XosemaCC BY-SA 4.0, via Wikimedia Common

Días 4-9. Acción del puente de Sampayo (Ponte Sampaio-Pontevedra). Galicia se encontraba levantada en armas contra el ejército invasor. Los mariscales Soult y Ney, reunidos en Lugo, decidieron acabar con la insurrección. El primero perseguiría a las tropas del marqués de la Romana, mientras Ney se ocuparía de las milicias del Miño, bajo las órdenes del conde de Noroña. Los defensores gallegos, habíanse concentrado en el puente de Sampayo, que previamente habían inutilizado. Cuando llegan los franceses, el 4 de junio, se producen los primeros enfrentamientos, e intercambio de disparos que durarán varios días. La contienda provocará bajas en ambos ejércitos, con mayor detrimento para el enemigo, que no consiguiendo doblegar a los defensores, abandonará sus posiciones al amanecer del 9 de junio.    

Día 8. Tropas inglesas entran en Plasencia expulsando a los ocupantes franceses. Arthur Wellestey, fijará su cuartel general en la población.

Día 15. Batalla de María. El mariscal Suchet, devuelve el golpe de la batalla de Alcañiz, venciendo a las fuerzas españolas de Blake, que intentaban entrar en Zaragoza.

Día 18. Acción de Belchite. Suchet, termina con las ventajas militares del ejército de Blake, provocando, la huida de soldados y apropiándose de la artillería. Las tropas españolas deberán replegarse a sus puntos de origen.  

Día 29. El conde de Noroña, al frente de la división del Miño, entra en La Coruña, libre de invasores. Galicia había quedado libre de tropas ocupantes, al retirarse hacia Castilla, el mariscal Soult, después de perseguir inútilmente, durante tres semanas, al ejército del marqués de la Romana. Días más tarde, el mariscal Ney, tras el fiasco de Puente Sampayo, también se retirará de la zona. Galicia, Asturias y gran parte de la meseta norte, quedaba libre de invasores.

Julio
Dia 27-28. Batalla de Talavera (Toledo). Los movimientos de tropas anglo-portuguesas, y españolas que desde finales de junio tenían lugar, en las lindes de Extremadura y Toledo, pusieron en guardia al rey José, quien desplazó fuerzas a la zona, temiendo que el objetivo fuera la toma de Madrid. El ejército anglo-portugués, bajo las órdenes de Wellesley, contaba con unos 22.000 combatientes. Las fuerzas españolas, estaban bajo el mando del general Cuesta, y consistían en cinco divisiones de infantería, dos de caballería y fuerzas de reserva, con un total aproximado de unos 34.000 hombres, 6.000 de ellos, jinetes. Por parte de los franceses, se estima en 44.000 los soldados dispuestos para el combate, con el mariscal Victor al frente. A estas tropas napoleónicas, deberían habérseles unido los tres cuerpos de ejército del mariscal Soult, que no llegaron a tiempo.
Batalla de Talavera
Dibujo de W. Heart  Grabado de Thomas Sutherland (1785-1825)
Fuente: The martial achievements of Great Britain and her allies

Soldados de ambos bandos beben agua del
 arroyo Portiña en una pausa de los combates

Ilustración de Charles E. Delort (1841-1895)
Fuente: Meisterdrucke
La alianza anglo-hispana, había acordado días antes la táctica a seguir. El campo de batalla elegido por Arthur Wellesley, fue en las proximidades de Talavera, situándose en posición dominante sobre el llano. Los primeros enfrentamientos se produjeron el día 27, cuando los franceses sorprendieron a ingleses y españoles, haciéndoles retroceder de sus posiciones. Al día siguiente, al clarear el día, el mariscal Victor, arremetió enérgicamente por el centro del enemigo, posicionado en altura, sin  conseguir su objetivo, y sufriendo enormes pérdidas humanas. Sobre las diez de la mañana, el rey José, su ayudante de estado mayor Jourdan y el mariscal Víctor, se plantearon seguir con los combates, o esperar a las tropas de Soult. Un enviado por este último, les anunció que no llegarían hasta el 2 ó 3 de agosto. Pese a todo, y supeditado seguramente por lo que pudiera pensar su hermano Napoleón, José I decidió reanudar los combates. Sobre las 2 de la tarde se generalizaron los enfrentamientos, con episodios de avance y retroceso en uno y otro ejército, que finalmente concluyeron con la retirada de los franceses. La batalla de Talavera, fue importante por la cantidad de fuerzas combatientes, pero no tuvo un carácter decisorio en la marcha de la guerra. Las pérdidas humanas entre muertos y heridos, fueron semejantes en ambos bandos, así como el fallecimiento de notables generales, (Lapisse, por los franceses y, Mackenzie y Langworth, por los británicos).

Mención especial merece Gregorio de la Cuesta por su conducta autoritaria. Terminados los combates y queriendo dar un escarmiento a unos batallones que habían flaqueado en la lucha, mandó ejecutar a varias decenas de soldados, terminando la matanza por intersección de sir Arhur Wellesley. La Junta Central, le concedió, la máxima distinción de la monarquía de España, la Gran Cruz de Carlos III; a Wellesley le nombró, vizconde de Talavera, y por su parte, el Reino Unido, concedió el título de vizconde de Wellington, al general inglés.

                
Agosto
Francisco Javier Venegas de Saavedra
Cuadro de José Aparicio Inglada
Fuente: Museo Nacional del Prado
Día 5. Acción de Aranjuez. La Junta Central había conferido interinamente, el mando de Castilla la Nueva, al general Fco, Javier Venegas de Saavedra, posiblemente, con la idea de disminuir la influencia del general Cuesta. Mandaba Venegas, un organizado ejército de cinco divisiones con 30.000 hombres, que concentró en su mayor parte en Aranjuez, donde protegían los pasos sobre los ríos Tajo y Jarama. Tropas francesas del mariscal Horace Sébastiani, intentaron infructuosamente desalojar a los españoles, teniendo que retirarse después de sufrir numerosas bajas.      

Día 8. Acción y paso del Puente del Arzobispo. Los destacamentos españoles, ocupados en defender y proteger el paso del puente sobre el Tajo, son sorprendidos en retaguardia, por los jinetes del mariscal Mortier, que habían cruzado el río por otro paso. La acción francesa provocó la huida y dispersión de los defensores, más de 1.400 bajas y la captura de cañones, equipajes y prisioneros.  

Día 11. Batalla de Almonacid (Toledo). Tras el fiasco del día 5 en Aranjuez, los franceses se dirigieron a Toledo, por donde cruzaron el río. El rey José, estableció su cuartel general en Vargas. En paralelo, y para prevenir los ataques, el general Venegas, reunió a sus fuerzas en las cercanías de Almonacid, dispuesto, de acuerdo con sus generales, a plantear batalla. El mariscal Sébastiani, no lo pensó demasiado y tomando la iniciativa, sus tropas inflingieron una nueva derrota a los españoles, que tuvieron que replegarse, como en anteriores ocasiones, a las estribaciones de Sierra Morena. La toma de Madrid, debería esperar.
Castillo de Almonacid
Fuente: ©2023 Turismo Castilla-La Mancha

Día 12. El general Cuesta, al mando del ejército de Extremadura, presenta su dimisión, siendo sustiuido por el general Francisco de Eguía.

Día 20. Wellesley con sus tropas, se retira hacia Badajoz, en la frontera con Portugal, con la excusa de la escasez y mala calidad, de los abastecimientos para sus hombres

Día18-23. Con la situación más controlada, el rey José y su gobierno, publican varios decretos para regir y gobernar sus zonas de influencia. Como en todas las leyes, las disposiciones de fomento y mejora para los ciudadanos, alternan con las de efectos punibles y represores*.   
* Entre otros preceptos hay que mencionar, la eliminación de todos los Consejos (5), y su agrupación en el de Estado; supresión de los títulos y grandezas de Castilla; cese de todos los empleados públicos, exigiéndoles solicitar sus empleos al gobierno; obligación de presentar a los intendentes provinciales, en el plazo de un mes, las cédulas de deuda pública en poder de los ciudadanos, eliminación de las órdenes militares y la de Carlos III; la supresión de todas las órdenes religiosas; confiscación de los bienes de los emigrados, emisión de cien millones de reales en cédulas hipotecarias; abolición del impuesto llamado voto de Santiago, (de origen medieval, consistía en un diezmo que los labradores de las Castillas debían pagar a la iglesia compostelana). Otras disposiciones fueron: los destierros a Francia de personalidades señaladas por su oposición a los ocupantes; obligación de quienes tenían hijos en el ejército español, de incorporar otro/s al contingente de Napoleón o en su caso, realizar una aportación económica, incautar los metales preciosos y joyas de iglesias y monasterios, como El Escorial. En el aspecto beneficioso, destaca la elaboración de un plan de enseñanza pública, germen de las reformas aplicadas posteriormente. Pese a las medidas encaminadas a procurar ingresos, José I se vio en la necesidad de pedir ayuda a su hermano Napoleón, quien le prestó unos ocho millones de reales mensuales. 

Día 26. Las tropas napoleónicas incendian y saquean el monasterio de San Juan de la Peña (Huesca). En el incendio se pierde el archivo del reino de Aragón.

Monasterio viejo de San Juan de la Peña
Fuente: historiaragon.com
Septiembre
Día 19. La Junta Central, forzada por las circunstancias y las críticas, adopta dos importantes acuerdos: 1º Formar una Comisión ejecutiva encargada del despacho de todo lo relativo a gobierno. 2º Fijación para el 1º de marzo de 1810 de la apertura de Cortes extraordinarias.   

Octubre
Día 9. Los habitantes de Astorga (León),  junto con la escasa guarnición, repelen ataques de los franceses para tomar la ciudad, obligándoles a retirarse.

Día 12. El ejército del Centro, (también llamado de la Mancha), establece el cuartel general en Daimiel (Ciudad Real), constaba de unos 52.000 soldados, incluyendo a unos 5.800 jinetes y 55 piezas artilleras. De tan numeroso ejército, al mando del general Eguía, la Junta Central esperaba grandes logros, que se quedaron en decepción, cuando ante la primera oportunidad seria de plantear batalla a los franceses de los mariscales Victor y Sébastiani, los españoles rehuyeron el enfrentamiento, retirándose, a las estribaciones de Sierra Morena. La junta Central relevó al general Eguía, nombrando en su lugar a Juan Carlos de Areizaga, que había destacado en la batalla de Alcañiz.
 
Plano de la batalla de Tamames
Clicar para agrandar
Fuente: Atlas de la Guerra de la Independencia

 
Día 18. Batalla de Tamames (Salamanca). Tropas españolas al mando de Vicente Cañas y Portacarrero, duque del Parque, derrotan a los franceses del general Marchand. El duque del Parque planteó el enfrentamiento con una estrategia defensiva, con sus hombres manteniéndose en posición dominante, y al abrigo del terreno, al tiempo que ocultaba la caballería para proteger la zona más vulnerable. Por su parte, Marchand subestimó a los españoles y creyendo doblegarlos con sus disciplinadas tropas, arriesgó, exponiéndolas a las cargas de la fusilería y disparos de las baterías hispanas. Tras unas escasas dos horas de lucha, los imperiales, con unas considerables bajas, (entre 1300-1600), se retiraron a Salamanca, ciudad que tendrían que abandonar días después

Día 25. Entrada de los regimientos del duque del Parque en Salamanca, al que se había incorporado la división de Asturias y Santander, mandada por el general Ballesteros. Los salmantinos se volcaron con las tropas, proporcionándoles no sólo víveres, sino vestuario, calzado y mantas.
Vista de Salamanca en 1809
Dibujo del Rvdo. William Bradford (1779-1857) Grabado de I. Clark (1777-1842)
Fuente: Sketches of the Country, Character, and costume in Portugal and Spain

Saqueo por los franceses de Orihuela del Tremedal (Teruel).

Firma en Viena del tratado de paz entre Austria y Francia.  

Noviembre
Día 1. Instauración de una Comisión ejecutiva de seis miembros, dentro de la propia Junta Central, para ocuparse de los aspectos cotidianos de gobierno.

El duque del Parque, al que Wellesley había negado apoyar, recibe en Salamanca a la división al mando del marqués de Castrofuerte. Con estas fuerzas, las tropas alcanzaban unos 21.000 soldados de infantería, y unos escasos 3.000 jinetes de caballería.

Día 8. Acción de la Cuesta del Madero (Toledo). En los primeros días del mes, el ejército del Centro había abandonado Daimiel, y comenzado un rápido despliegue por la Mancha. Entre las numerosas tropas, figuraba la valiosa caballería, al mando del mariscal de campo, Manuel Freire. En las proximidades del pueblo de La Guardia, tiene lugar un enfrentamiento contra la caballería y dragones franceses, posicionados ventajosamente, en un alto conocido como cuesta del Madero. La impaciencia, hace que Freire ataque el frente, antes de que los regimientos que había ordenado atacar por los flancos llegasen a su posición, dando lugar a que los franceses hiciesen una escabechina, entre los granaderos de Fernando VII y los dragones de Lusitania. La llegada de tropas españolas obligó al repliegue, y retirada hacia Ocaña de los napoleónicos.       

Día 11. El ejército del Centro depués de algunos enfrentamientos, en los que las fuerzas españolas mostraron iniciativas, que sorprendieron al enemigo, quedó concentrado en Ocaña, de donde se habían retirado los franceses*. Era pretensión de la Junta Central, el atacar las posiciones enemigas que obstaculizaban las rutas hacia Madrid, para ocupar la capital. La demora en el avance de las fuerzas, con ordenes y contraordenes en la marcha, dio tiempo a los generales franceses, con el rey José al frente, a preparar y planificar la táctica a seguir en el enfrentamiento que se avecinaba. Un gran temporal de lluvia vendría a complicar la situación.
* Al entrar las tropas españolas en Ocaña, encuentran al pueblo casi deshabitado de vecinos. Esto dio lugar a que los soldados se dedicaran al saqueo y pillaje de las viviendas vacías, conducta que los mandos intentaron parar, sin conseguirlo.    
Día 18. Combate de Ontígola
Antoine-Marie Paris d'Illins (1746-1809)
 (Toledo). La caballería francesa sorprende algunos escuadrones de la española, dando lugar al enfrentamiento más importantes de estos cuerpos armados. Al ataque inicial de los tres regimientos de dragones del general Milhaud, a los que se enfrentan frontalmente los regimientos de dragones de Almansa, cazadores del Infante y carabineros Reales, se unen los jinetes y lanceros polacos del general Antoine Paris, provocando el desconcierto entre los nuestros, que se retiran desordenadamente. Aguanta, sin embargo, la segunda línea española, compuesta por los voluntarios de Madrid, regimiento de Pavía y sobre todo por los guardias de Corps. En la lucha cuerpo a cuerpo, el general francés Paris muere, atravesado por el sable del cabo de Pavía, Vicente Manzano. Superados por los jinetes franceses, muy superiores en número, los regimientos españoles se retiran hasta Ocaña.  

Día 19. Batalla de Ocaña (Toledo). Amanece el día con una parte de las tropas españolas concentradas en Ocaña, a la espera de los franceses, y del resto de fuerzas  del general en jefe Areizaga, que se encontraba en Dos Barrios, a una legua de marcha. Los imperiales  habían incrementado notablemente sus fuerzas. Los mariscales Soult, Mortier y Victor, entre otros experimentados jefes, los dirigían. Iniciados los enfrentamientos, las tropas de José Pascual de Zayas y el general Luis Lacy, rechazan las acometidas enemigas e incluso las hacen retroceder, hasta que órdenes contradictorias del general en jefe, posibilitan la rotura del frente, y permiten la entrada francesa en la población, incendiándola. El rey José y el general Desselles con la guardia real y reserva, completan el ataque, desperdigando a los españoles, que huyen como pueden, siendo alcanzados y acuchillados  por la caballería de Sébastiani. Las tropas francesas, inferiores en número, pero más preparadas y mejor dirigidas, causaron una espantosa derrota, a un ejército muy superior en número, pero con escasa práctica militar, mal pertrechado, poco disciplinado y mal dirigido.
Batalla de Ocaña
Grabado de François Pigeot en base a un dibujo de Adolphe Roehn
Retoques: Color digitalizado, aumento brillo
Fuente: Drouot.com
La batalla de Ocaña fue la peor derrota de la guerra. Costó la vida o dejó heridos, a unos 4.000 soldados, y fueron hechos prisioneros entre 12.000-14.000 hombres, que fueron conducidos a Francia en pésimas condiciones. Los franceses sufrieron unas 2.000 bajas, entre muertos y heridos.

 
La caballería francesa carga contra los infantes
que se retiran entre los campos de olivos

Source gallica.bnf.fr/BnF

Con la derrota de Ocaña, las fuerzas españolas, quedaron muy mermadas y produjo una desmoralización profunda entre la población y las tropas. La invasión de Andalucía quedaba sentenciada, y la posición de la Junta Central, que pensaba radicarse en un Madrid reconquistado, donde ya se habían dispuesto el reparto de cargos, quedó en evidencia. Las críticas habituales hacia sus integrantes y gobierno, tomaron un cariz preocupante, con personajes como Francisco Palafox, el duque del Infantado y el conde de Montijo, habituales de intrigas y complots, que contaban con el apoyo del embajador británico, hermano del duque de Welington.  

Los restos de las tropas se reagruparon en los pasos y desfiladeros de Sierra Morena. Comenzaba de nuevo, la reorganización de un ejército.

Días 28. Acción de Alba de Tormes (Salamanca). Fuerzas francesas sorprenden a los soldados españoles, en la hora de reparto de raciones, ocasionando otra gran pérdida de hombres y armamento.
Alba de Tormes. Castillo
Dibujo de Genaro Pérez Villaamil (1807-1854). Grabado por L. P. Alphonse Bichebois (1801-1851)
Retoques: Recorte imagen, color digitalizado
Fuente: España artística y monumental. Biblioteca digital de Castilla y León

Diciembre
Día 10. Después de sufrir tres asedios, resistir siete meses, y asolada por el hambre y las enfermedades, Gerona se rinde a los sitiadores franceses.


Bibliografía (Autor/es. Título del libro. Edición. Lugar de publicación: Editorial; año).

- Revista Ejército. La guerra de la Independencia. 210 aniversario (1808-2018). Nº extraordinario.Madrid. Ministerio de Defensa. 2018

- Javier Tusell. Rafael Sánchez Montero. Historia de España. El Siglo XIX. De la Guerra de la Independencia a la Revolución de 1868. Tomo XII. Edición para Biblioteca El Mundo. Pozuelo de Alarcón (Madrid), Editorial Espasa Calpe, 2004.

- Francisco Pi y Margall, Francisco Pi y Arsuaga. Historia de España en el siglo XIX. Barcelona. Miguel Seguí-Editor. 1902.

- Jean-Baptiste Jourdan. Mémoires militaires du maréchal Jourdan (guèrre d'Espagne), écrits par lui mème, publiés, d'après le manuscrit original, par M. le Vte. de Grouchy. Paris. Ernest Flammarion, Éditeur. 1899.

- Modesto Lafuente; Juan Valera. Historia General de España. Desde los tiempos primitivos hasta la muerte de Fernando VII. Tomo XVII. Barcelona. Montaner y Simón Editores, 1889.

- Antonio de Bofarull y Brocá. Historia crítica de la guerra de Independencia en Cataluña. Barcelona. F. Nacente. Editor. 1886.

- José Gómez de Arteche. Guerra de la Independencia, historia militar de España de 1808 a 1814. Tomos IV, V, VI, VII. Madrid. Imprenta y litografía del depósito de la guerra, 1881-1883-1886-1891.

 - Jose María Queipo de Llano, conde de Toreno. Historia del levantamiento, guerra y revolución de España. Biblioteca de autores españoles. Tomo LXIV de la colección. Madrid. M.Rivadeneyra-Impresor-Editor, 1872.

- John S.C. Abbott. History of Joseph Bonaparte. New York. Harper & Brothers Publishers. 1869.

-  Louis Adolphe Thiers. Histoire de l'Empire. Tomo I1. Paris. Lheureux et Cie. Éditeurs. 1865.

Antonio Alcalá Galiano. Historia del levantamiento, revolución y guerra civil de España. Tomo I. Madrid. Librería de D. Leocadio López, 1861.

- Adolfo Blanch. Cataluña. Historia de la guerra de la Independencia en el antiguo Principado. Barcelona. Imprenta y librería politécnica de Tomás Gorchs. 1861.

- Joaquín Blake y Orbaneja. Apuntes históricos sobre las operaciones del Ejército de Galicia desde su organización en Junio de 1808 hasta Noviembre del mismo año. Madrid. Imprenta y esterotipia de M. Rivadeneyra, 1858.

- Miguel Agustín Príncipe. Guerra de la Independencia, narración histórica. Tomo segundo. Madrid. Imprenta del siglo a cargo de Ivo Biosca. 1846.

- Estanislao de Kostka Vayo. Historia de la vida y reinado de Fernando VII de España. Madrid. Imprenta de Repullés.1842. 

- Fernando Merás. Cuadro Histórico-Cronológico de la Guerra de la Independencia. 1838.

- Sección de Historia Militar. Estados de la organización y fuerza, de los ejércitos españoles beligerantes en la Península, durante la guerra de España contra Bonaparte. Barcelona. Imprenta de la viuda de D. Antonio Brusi, 1822.

- Gazeta Ministerial de Sevilla.

- Gazeta de Madrid. 


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sábado, marzo 04, 2023

Cronología de la Historia: 1808-12. Napoleón en España (cap. 14)

Ver cap. anterior

1808-12

Llega Napoleón, y España a su aire
Tras las resistencias de Zaragoza, Gerona, Valencia, el Bruch, y sobre todo, tras la batalla de Bailén, las tropas invasoras iniciaron la retirada o se replegaron a posiciones más seguras, próximas Francia.

A lo largo del mes de agosto se propagaron por toda la geografía peninsular, infinidad de manifiestos y proclamas de reconocimiento de Fernando VII, planteándose distintos criterios de organización, y representación de las distintas provincias. También en tierras americanas, se producirán proclamaciones en favor del nuevo rey.
Situación estratégica de Europa en 1808 (clicar para agrandar)
Traducción al español del mapa original 
Fuente: The Department of History. United States Military Academy
Los cuerpos de ejército españoles, tratarán de reorganizarse y avituallarse, sin lograr un único mando militar. Empezarán a formarse grupos armados, poco disciplinados, al frente de los cuales se pondrán los personajes más atrevidos, y con más personalidad, cuyas acciones futuras serán decisivas para ayudar en la derrota de los invasores. Las Juntas provinciales y locales, que fueron determinantes, en los levantamientos e insurrecciones contra los franceses, entrarán en una fase de discordias, disputándose la supremacía entre provincias, retrasando una política y acción coordinadas. 

Mientras que, en España, sin un estamento director, se desaprovechaban tiempos y recursos, Napoleón enviaba refuerzos para socorrer a su hermano José,  ponía a punto sus tropas, y planeaba recuperar el terreno perdido, para culminar la ocupación total de la Península. En noviembre se pondrá al frente de un numeroso ejército, con unos 250.000 hombres, logrando en un mes, vencer las resistencias, y entrar triunfante en Madrid el 2 de diciembre*.
Alegoría del segundo sitio de Gerona
Enrique Estevan y Vicente (1849-1927)
Portada de La Ilustración Artística
Fuente: Biblioteca Nacional de España

* Frente a un ejército numeroso, disciplinado en combate, bien aprovisionado, unos generales capacitados y experimentados, bajo el mando indiscutible de un Napoleón en plenitud, poco podían hacer las fuerzas regulares españolas, escasas en número, mal adiestradas, mal abastecidas y no siempre bien dirigidas, con unos altos mandos incapacitados en ocasiones, para capitanear tropas, por la tradicional endogamia de recaer los generalatos, casi exclusivamente, en miembros de la nobleza, sin atender a méritos contrastados, y también por el irreflexivo ambiente popular de la insurrección. La falta de un mando único militar creíble y respetado, agravará el resultado de la campaña militar, donde los sucesivos enfrentamientos contra los franceses, serán casi siempre, otros tantos fracasos. 

Tras las derrotas de los cuerpos de ejército españoles y la capitulación de Madrid, en el mes de diciembre se producirán rebeliones, y actos sediciosos entre las propias tropas de España. También la población llana, repetirá violentos episodios, contra algunos mandos y personas, acusados de traidores.  

La relación de los hechos más destacables del vertiginoso 1808, entre agosto y diciembre,  es la siguiente:

Agosto de 1808
El día 6. Se produce la insurrección de Bilbao, constituyéndose una Junta. La rebelión será sofocada por los franceses a mediados de mes, causando grandes bajas y daños a la población.

Día 9. Proclamación de Fernando VII en Méjico.

Día 12. Hacia el día 10 del mes de julio, el general Duhesme, jefe de las fuerzas ocupantes en Cataluña, se había puesto al frente de unos 6.000 hombres, que junto con otros 5.000, llegados de Francia y Figueras, intentarían sitiar y rendir a Gerona, por segunda vez. El acoso continuo de los somatenes, las escaramuzas con tropas regulares españolas, y el apoyo desde el mar de una fragata británica, ralentizará la marcha de Duhesme, ocasionándole pérdidas de hombres y armas, y hasta el 12 de agosto no atacará la ciudad. La asistencia de varios destacamentos de tropas en apoyo de Gerona, y la acción decidida de la guarnición gerundense que saliendo de la población, contratacó a los franceses, forzaron la retirada de Duhesme y su ejército, días después. Los franceses lo volverán a intentar en mayo de 1809.
Ilustración del libro Historia crítica de la guerra de la Independencia en Cataluña
Dibujo de Joan Serra Pausas (1861-1902)
Fuente:

Día 13. Entrada en Madrid del ejército de Valencia, al mando del general, Pedro González Llamas

Día 15. Las tropas napoleónicas se retiran de Zaragoza, acaba el primer sitio de la ciudad.

Día 16. Termina el primer sitio de Gerona con la retirada de los sitiadores.

Día 23. Llegan a Madrid las tropas del ejército de Andalucía, al mando del general Castaños.  

Día 25. Proclamación en Madrid como rey, de Fernando VII, que seguía en Francia.. 
Madrid, proclamación de Fernando VII
Dibujo de Zacarías González Velázquez (1763-1834)
Grabado de Blas Atmeller Rotllán (1763-1841)
Coloreado digitalmente 
Fuente: Biblioteca Digital Memoria de Madrid
Septiembre de 1808
Día 5. Se celebra en Madrid un consejo de generales, para tratar sobre las operaciones militares, y tácticas de guerra. Asisten los generales Castaños, Cuesta, la Peña y González Llamas en persona, y los generales Blake y Palafox, representados. Acordarán el despliegue de las tropas, pero no conseguirán ponerse de acuerdo en elegir un general en jefe. El total de las fuerzas regulares estaría en unos 130.000 hombres, incluyendo 6.000 jinetes y 2.000 artilleros. Las rivalidades entre los generales, y especialmente, la arrogancia de García de la Cuesta, servirán para debilitar, aún más, la capacidad militar de la nación.    

Día 20. Tropas del ejército de Galicia, desalojan de Bilbao a unos 1.200 militares franceses.

Día 25. Tras varios intentos de crear un órgano de mando único (1), queda constituida en Aranjuez, la Junta Central Suprema y gubernativa del reino, compuesta en principio por 34 miembros, en representación de las distintas provincias. Serán nombrados como presidente interino, el conde de Floridablanca, y como secretario general, Martín de Garay (2). 

Aranjuez: fachada principal Real Palacio
De la colección de litografías de los Reales sitios de1832, encargadas por Fernando VII
Dibujos en base a cuadros de Fernando Brambilla (1763-1834)
Colección dirigida por José de Madrazo y Agudo (1781-1859)
Litografía de Victor Alexis (1800-1840)
Retoques: recorte estampa, coloreado digital
Fuente: Universidad de Sevilla 
Día 27. Las tropas del marqués de Portago que habían expulsado de Bilbao a los soldados napoleónicos, deben evacuar la ciudad, ante la llegada de un numeroso ejército francés de 14.000 hombres, al mando del mariscal Ney.

(1) Había tres criterios principales sobre el modo de constituir el mando único. Unas provincias postulaban mantener la situación federativa con las juntas; otras abogaban por convocar Cortes generales y nombrar un regente del Reino, y por último estaban quienes apostaban por una Junta Central, con diputados de las juntas provinciales, y un presidente, en representación del rey.   

(2) Uno de los vocales de la Junta Central fue Jovellanos, cuya personalidad, con ideas liberales y moderadas, contrastaban con las de Floridablanca, cuyo prestigio, quedaba oscurecido por su actitud autoritaria de otros tiempos. Esta disparidad de criterios, se reflejó en las discusiones y disposiciones de la Junta, llegando a tener hasta tres facciones políticas entre sus componentes. Sorprendió a la opinión pública, que una de las primeras medidas adoptadas, fuese el de asignar un generoso sueldo de 120.000 reales para cada uno de sus miembros. Para el ejercicio del gobierno quedaron constituidas cinco secciones: Estado, Gracia y Justicia, Guerra, Marina y Hacienda. La lenta dinámica en las tomas de decisiones, no favoreció la prontitud en la adopción de acuerdos que la situación requería.        

Octubre de 1808
Día 1. Un decreto de la Junta Central, organiza las fuerzas militares españolas en cuatro ejércitos, el de la izquierda, al mando de Joaquín Blake, lo compondrán los cuerpos de Galicia y Asturias, a los que se unirán tropas de Castilla, Vizcaya y Murcia; el de la derecha o de Cataluña, quedará al mando de Juan Miguel de Vives ; el del centro, tendrá al general Castaños como jefe, y el de Aragón, será dirigido por José Palafox.   
Pedro Caro Sureda, III marqués de La Romana
Cuadro de Vicente López Portaña (1772-1850)
Fuente: Museo Nacional del Prado

Día 9. Desembarcan en Santander unos 8.000 soldados, de las fuerzas españolas, al mando del marqués de la Romana, que se encontraban estacionadas en Dinamarca, y que fueron transportadas por navíos ingleses. Otros 5.000 soldados españoles permanecerán en tierras nórdicas. 

Día 12. Decidido el general Blake, al mando del ejército de Galicia, a recuperar Bilbao, ataca con todos los efectivos, obligando al mariscal Ney y sus tropas a abandonar la ciudad. Blake, fijará su cuartel general en la capital vizcaína.

Día 20. Tropas españolas al mando del coronel, Juan de la Cruz Mourgeon, con unos 1.000 hombres, ocupan la localidad navarra de Lerín.

Días 26-27. Atacan los franceses a Lerín, con numerosos efectivos y artillería, debiendo de capitular los defensores, al no recibir los refuerzos acordados con el general Grimarest.

Día 27. Las tropas españolas al mando del general Juan Pignatelli, que ocupaban Logroño, la abandonan precipitadamente, dejando en su retirada cañones y pertrechos. Tal acción provocará la sustitución de Pignatelli.

Día 31. El general francés Lefevbre ataca en Zornoza (Vizcaya), a las tropas del General Blake, quien carecía de artillería, al haberla enviado a Bilbao. El enfrentamiento se saldará con la retirada de Blake, y con la ocupación nuevamente de la capital vizcaina.

Noviembre de 1808
Día 3. Llegada de Napoleón a Bayona. Reorganiza sus fuerzas en la Península, en 8 cuerpos de ejército. El total de tropas imperiales ascendían a unos 250.000 soldados, incluyendo 50.000 jinetes, y numerosas piezas de artillería.
Entrada de Napoleón en España
Dibujo de Felix Philippoteaux (1815-1884)       Grabado de Alexandre Hurel (1827-18..)
Histoire de l'Empire. Adolphe Thiers (1797-1877)

Source gallica.bnf.fr / Bibliothèque nationale de France
Día 5. Tropas españolas, al mando del general Vicente María de Acevedo, sorprenden y hacen huir, en el valle de Balmaseda, al general francés Villatte y sus tropas.

Día 6. El mariscal Gouvión Saint-Cyr, con unos 25.000 hombres procedentes de Francia, fija su cuartel general en Figueras. Bloqueada Barcelona por tropas españolas, Saint-Cyr sitiará a la población de Rosas, principal puerto de suministros de la ciudad condal.

Día 8. Napoleón llega a Vitoria, reuniéndose con su hermano José.

Días 9-10. Las fuerzas napoleónicas se enfrentan en las cercanías de Burgos, a tropas de Extremadura, al mando del inexperto conde de Belveder, con el predecible resultado de victoria francesa, y el posterior saqueo de la ciudad. Napoleón fijó su cuartel general en la ciudad.
Burgos. Napoleón observa a unos soldados
descansando
Ilustración de Onfray de Breville (1858-1931)
Días 10-11. Tras varios días con enfrentamientos parciales y escaramuzas, Joaquín Blake, con unas tropas esquilmadas, decide plantear batalla a las tropas napoleónicas de los generales Victor y Lefèbvre, en las cercanías de Espinosa de los Monteros, al norte de Burgos. La pérdida de varios jefes militares, numerosa bajas y la mayor solvencia de las fuerzas francesas, obligan a Blake y al resto de sus tropas a retirarse, perdiendo las piezas de artillería. La batalla de Espinosa de los Monteros, fue la primera gran derrota española, del nuevo ciclo que se abría con la llegada de Napoleón. El conde de Belveder huirá hasta Segovia y será relevado del mando, por el veterano general, José de Heredia.

Día 12. El emperador dicta un decreto, según el cual concedía el perdón general y amnistía, a todos los españoles que, en el plazo de un mes, renunciaran a las armas, y a la alianza con los ingleses. La medida no afectaba a algunos destacados personajes, que habían jurado en Bayona, fidelidad al rey José I, y lo habían abandonado.   

Día 13. Tropas inglesas y portuguesas, en número de 20.000 soldados, al mando del general inglés, John Moore, llegan a Salamanca. A estas fuerzas se unirá otro contingente de 10.000 hombres desembarcados en La Coruña.

Día 16. El mariscal Soult, recupera Santander para los franceses.

Día 23. Batalla de Tudela y Cascante, con derrota de una amalgama de tropas españolas, procedentes del ejército del centro y Andalucía (Castaños), Aragón (Palafox), Valencia y Murcia. La acción costó numerosas bajas, entre muertos y heridos, y más de 2.000 prisioneros. Tropas del mariscal Ney saquearán poblaciones de Soria. Vencidos los ejércitos españoles del norte y centro, Napoleón asegurará su marcha hacia Madrid, y aprovechará para reforzar las guarniciones más importantes del País Vasco y Navarra. 
Batalla de Tudela
Cuadro de January Suchodolski (1797-1875)
Museo Nacional en Varsovia
Día 24. Joaquín Blake, y el marqués de La Romana, que había asumido el mando del ejército de la izquierda, consiguen agrupar en León, 16.000 soldados, que andaban desperdigados, tras los últimos reveses militares.

Día 29. Tropas al mando del general Venegas, situadas en Bubierca (Zaragoza), consiguen  proteger, la marcha del mermado ejército del centro, al mando del general Castaños, con órdenes de la Junta Central de dirigirse a Sigüenza, donde el vencedor de Bailén, será relevado, y nombrado presidente de la Junta militar.
La batalla de Somosierra (1816)
Pintura al óleo de Horace Vernet (1789-1863)
Muzeum Narodowe w Warszawie (Polonia)
Día 30. Tropas napoleónicas, con especial protagonismo de los lanceros polacos, consiguen dispersar a los defensores del alto de Somosierra, al mando del mariscal Benito San Juan, que pese a sus medidas de defensa y ejemplo, poco podía hacer frente a uns tropas mejor preparadas y más numerosas. Esta fue la única acción armada en España, que Napoleón dirigió directamente. Salvando el paso entre las dos Castillas, Madrid quedaba al alcance del emperador.

Diciembre de 1808
Día 1. La Junta Central abandona Aranjuez con la intención de ir a Badajoz, si bien irán cambiando de ciudad, según avance el ejército napoleónico, para finalmente dirigirse a Sevilla.

Día 3. Las tropas imperiales llegan a Madrid, se apoderan del Retiro, y controlan las principales calles. Napoleón no ordena los habituales saqueos, pretende congraciarse con el pueblo madrileño. Fija su cuartel de mando en Chamartín, a las afueras de la ciudad.

Día 4. El emperador intima la rendición de la capital. El general Tomás Morla ostenta la representación de la ciudad, en sustitución del huído duque del Infantado. Pese a la oposición de una parte de la población, finalmente se firma la capitulación de Madrid (1).
La capitulación de Madrid
Cuadro de Antoine-Jean Gros (1771-1835)
Musée de l'Histoire de France 
Día 5. Después de resistir 29 días el asedio francés, capitula la defensa de Rosas, quedando prisionera toda la guarnición, que había resistido las acometidas francesas, con ayuda de una escuadrilla de naves inglesas.

Día 7. Elementos sediciosos de la soldadesca, con participación de un fraile, promueven disturbios en Talavera de la Reina, acabando con la vida de varios jefes militares, entre ellos el general Benito San Juan, cuyo cadáver ultrajarán. Le sucederá en el mando del ejército de Extremadura, el general José María Galluzo. 

Día 10. Una nutrida representación de todos los estamentos sociales de Madrid, son recibidos por Napoleón, a quien manifiestan su agradecimiento por las satisfactorias condiciones de la capitulación, y le piden la restauración de José I como rey. En esta misma fecha, los restos de las tropas del ejército del centro y columnas desperdigadas, entran en la ciudad de Cuenca, donde intentarán recuperarse y reorganizarse. 

Día 16. Batalla de Llinars-Cardedeu. En la comarca del Vallés, tropas del general Vives se enfrentan a las del mariscal Saint-Cyr. Tras un comienzo favorable para los españoles, con bajas y captura de prisioneros del enemigo, la reacción a la desesperada de las tropas francesas, se resuelve con su victoria, ocasionándonos unos 500 muertos, capturando cañones y pertrechos, y haciendo más de 1.000 prisioneros. Con esta acción, el bloqueo de Barcelona quedaba roto.
Batalla de Llinars-Cardedeu
Dibujo de Jean-Charles Langlois (1789-1870)
Retoques: recorte estampa, coloreado digital
Ilustración del libro Voyage pittoresque et militaire en Espagne 
Día 17. Los miembros de la Junta Central llegan a Sevilla, donde son recibidos con gran entusiasmo.  

Día 19. Los franceses ocupan Toledo sin resistencia.

Día 20. Desde Sierra Morena hacia el norte de la Península, sólo quedaba un reducto no conquistado por Napoleón, Zaragoza. Decididos a vencer la resistencia de la ciudad, los franceses habían congregado en sus alrededores, un gigantesco ejército, compuesto por fuerzas del mariscal Moncey, en número de 16.000 hombres, otros 18.000 soldados del quinto cuerpo, al mando del mariscal Mortier, refuerzos procedentes de Pamplona, del general Lacoste con ocho compañías de zapadores y dos de minadores, sesenta cañones, y cantidades enormes de municiones, pertrechos y elementos para la intendencia. Por parte de los aragoneses, su jefe, José Palafox, se había dedicado durante los meses anteriores a reforzar las defensas de Zaragoza, con más prisas que eficacia, preparándose para el asedio que los invasores iban a intentar por segunda vez. Las fuerzas defensoras, las constituían más de 30.000 hombres, con numerosas piezas artilleras, a las que habían añadido las capturadas a los franceses, tras su retirada en agosto. Toda la población se había preparado para el asalto enemigo. Comenzaba el segundo sitio de Zaragoza, que no concluiría hasta dos meses después, con la capitulación.   

Día 21. Tropas inglesas toman Sahagún. En la sitiada Zaragoza, los invasores se apoderan del estratégico alto de Torrero. En Cataluña tiene lugar el enfrentamiento de tropas de Saint-Cyr con restos de la fuerza españolas derrotadas en Llinars, al mando de Teodoro Reding, por la ausencia del general Vives. La acción, desarrollada en las proximidades de Molins de Rei, no podía acabar bien para las escasas, y desmoralizadas fuerzas españolas, frente  a unas superiores tropas francesas, motivadas por la reciente victoria, y reforzadas con soldados del general Chabrán. Como resultado de la acción, la población de Tarragona, culpó al general Vives de la derrota, y tuvo que ceder el mando a Reding, trasladándose la Junta del Principado a Tortosa. Saint-Cyr quedaba asentado con firmeza en Cataluña, reprimiendo con dureza cualquier atisbo de rebelión. 

Día 22. Napoleón y unos 60.000 soldados de sus mejores tropas, se dirigen a combatir a las fuerzas inglesas del general John Moore, quien indeciso, y desconfiando de su capacidad para vencer a las tropas imperiales, optará por retirarse y dirigirse a Galicia, con el fin de embarcarse hacia Inglaterra. 

Día 26. Después de cuatro días de duras marchas, con frío, nieve y lluvias, para cruzar la sierra de Guadarrama, Napoleón y su ejército, llegan a Tordesillas.
El ejército francés cruzando la Sierra de Guadarrama
Cuadro de Nicolás Antoine Taunay (1755-1830)
Fuente: Meisterdrucke


Día 27. La Junta Central fija su sede en Sevilla. 

Día 29. Tropas españolas de las mandadas por el marqués de La Romana, protegen en Mansilla de las Mulas, la retirada de las fuerzas de Moore. La acción costará unos centenares de muertos y unos 1.000 prisioneros, a los españoles. En Benavente, se produce una escaramuza entre tropas francesas y británicas, siendo hecho prisionero el mariscal Lefebvre.

Día 30. Fallece en Sevilla, con 80 años, el conde de Floridablanca, presidente de la Junta Central. Le sucederá el marqués de Astorga (2). 

Día 31. Salida de los sitiados de Zaragoza. En Astorga, ante la proximidad de Napoleón, las fuerzas inglesas de Moore y las españolas de La Romana abandonan la ciudad. Ahora serán las tropas británicas las que causarán saqueos, pillajes y disturbios en las poblaciones por las que pasen (3).

(1) Las primeras disposiciones decretadas por Napoleón, consistieron en cesar y apresar, a todos los componentes del consejo Real o de Castilla; abolir el tribunal de la Inquisición, como atentatorio a la soberanía y autoridad civil; reducir el número de conventos a la tercera parte; abolir los señorios y el derecho feudal; suprimir las aduanas interiores y trasladarlas a la frontera con Francia. Las medidas adoptadas granjearon apoyos y simpatías de las clases más ilustradas, cansadas de las arbitrariedades religiosas y civiles. El emperador, no devolvió inmediatamente la corona a su hermano José, ostentando y ejerciendo el mando, a discreción, lo que provocó el malestar de José Bonaparte, que en escrito de 8 de diciembre dirigido a su hermano, renunciaba a sus derechos al trono de España, y se ponía a su disposición.

(2) Resulta interesante la lectura de la descripción sobre ambos personajes, que el político Antonio Alcalá Galiano escribe en su obra Historia del levantamiento, revolución y guerra civil de España:

Recién llegada la Junta a Sevilla, murió su presidente el conde de Florida-Blanca. Honrose altamente su memoria elevando a la dignidad de grandes de España a los herederos de sus bienes y título. No era impropio recompensar así los servicios del difunto, que, no obstante sus faltas, había gobernado muchos años con próspera fortuna. pero si fue ensalzado su nombre, poco dolor causó su pérdida, porque los años habían menoscabado en gran manera sus buenas calidades, dejándole su afición al despotismo, y además una devoción supersticiosa con toda la tenacidad de una edad avanzada. Sucedióle en la presidencia el marqués de Astorga, conde de Altamira, de ilustrísima cuna y crecida riqueza, de condición buena y suave, de ningunas luces ni ciencia, pero amante del bien de su patria y de su rey,.. 

(3) Copio el párrafo que, sobre la retirada de Moore y La Romana, escribe Modesto Lafuente en su Historia General de España: 
Las tropas españolas escasas de todo, despeadas, andrajosas y medio desnudas; las inglesas perdido lo único que las hacía respetables, la disciplina; entregadas al desorden, al pillaje y a la embriaguez; escondiéndose en las tabernas y en las bodegas de las casas; abandonando los numerosos carros que conducían su inmenso material, y matando los caballos cansados para que no pudierans servir al enemigo; sin hacer caso de las proclamas de su general, e irritando y haciéndose odiosos a los españoles, que exclamaban: ¿qué amigos son éstos que dicen que han venido a defendernos, y saquean nuestras casas y destruyen nuestras obras públicas y queman nuestras poblaciones?

Bibliografía (Autor/es. Título del libro. Edición. Lugar de publicación: Editorial; año).

-    José Antonio Vaca de Osma. La guerra de la Independencia. Madrid. Espasa Calpe S.A. 2002.

- Revista Ejército. La guerra de la Independencia. 210 aniversario (1808-2018). Nº extraordinario.Madrid. Ministerio de Defensa. 2018

- Javier Tusell. Rafael Sánchez Montero. Historia de España. El Siglo XIX. De la Guerra de la Independencia a la Revolución de 1868. Tomo XII. Edición para Biblioteca El Mundo. Pozuelo de Alarcón (Madrid), Editorial Espasa Calpe, 2004.

- Francisco Pi y Margall, Francisco Pi y Arsuaga. Historia de España en el siglo XIX. Barcelona. Miguel Seguí-Editor. 1902.

- Modesto Lafuente; Juan Valera. Historia General de España. Desde los tiempos primitivos hasta la muerte de Fernando VII. Tomo XVI. Barcelona. Montaner y Simón Editores, 1889.

- Antonio de Bofarull y Brocá. Historia crítica de la guerra de Independencia en Cataluña. Barcelona. F. Nacente. Editor. 1886.

- José Gómez de Arteche. Guerra de la Independencia, historia militar de España de 1808 a 1814. Tomo III. Madrid. Imprenta y litografía del depósito de la guerra, 1875.

 - Jose María Queipo de Llano, conde de Toreno. Historia del levantamiento, guerra y revolución de España. Biblioteca de autores españoles. Tomo LXIV de la colección. Madrid. M.Rivadeneyra-Impresor-Editor, 1872.

- John S.C. Abbott. History of Joseph Bonaparte. New York. Harper & Brothers Publishers. 1869.

-  Louis Adolphe Thiers. Histoire de l'Empire. Tomo II. Paris. Lheureux et Cie. Éditeurs. 1865.

Antonio Alcalá Galiano. Historia del levantamiento, revolución y guerra civil de España. Tomo I. Madrid. Librería de D. Leocadio López, 1861.

- Adolfo Blanch. Cataluña. Historia de la guerra de la Independencia en el antiguo Principado. Barcelona. Imprenta y librería politécnica de Tomás Gorchs. 1861.

- Joaquín Blake y Orbaneja. Apuntes históricos sobre las operaciones del Ejército de Galicia desde su organización en Junio de 1808 hasta Noviembre del mismo año. Madrid. Imprenta y esterotipia de M. Rivadeneyra, 1858.

- Miguel Agustín Príncipe. Guerra de la Independencia, narración histórica. Tomo segundo. Madrid. Imprenta del siglo a cargo de Ivo Biosca. 1846.

- Estanislao de Kostka Vayo. Historia de la vida y reinado de Fernando VII de España. Madrid. Imprenta de Repullés.1842. 

- Fernando Merás. Cuadro Histórico-Cronológico de la Guerra de la Independencia. 1838.

- Sección de Historia Militar. Estados de la organización y fuerza, de los ejércitos españoles beligerantes en la Península, durante la guerra de España contra Bonaparte. Barcelona. Imprenta de la viuda de D. Antonio Brusi, 1822.

- Gazeta Ministerial de Sevilla.

- Gazeta de Madrid. 


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